La homeopatía explicada por un niño
Buscando enlaces e información sobre la homeopatía, encontré un comentario en un blog con una frase de un niño que desmonta uno de los argumentos preferidos de los defensores de la homeopatía; a saber, el “¡¡ a mi me funciona !!“. La entrada del blog es Azucar por medicina y la frase, como no podía ser de otra manera viniendo de un niño, es genial:
sí papá, es como un osito de peluche: todos sabemos que esto es mentira, pero me siento mejor cuando me abrazo a él
Hagamos un experimento mental. Imaginemos a un niño con fiebre. Por tener catarro, gripe, molestias intestinales o lo que sea. E imaginemos que le medimos la fiebre después de darle su osito de peluche preferido. Es posible, e incluso probable, que se sienta mejor y que incluso le baje un poco la fiebre. Aunque sea unas décimas. ¿Quiere esto decir que los ositos de peluche bajan la fiebre o que, yendo más allá, curan los catarros, la gripe o las diarreas en los niños?. No. Por supuesto que no. ¿Deberían retirar todos los analgésicos y antipiréticos de las farmacias y sustituirlos por ositos de peluche?. No. Por supuesto que no. Y cualquiera que apoyase semejante iniciativa sería tratado como un loco o un interesado (¿quizá un fabricante de ositos de peluche?).
Pero, por otro lado, ¿quien sería tan mala persona como para retirar el osito de peluche a nuestro niño imaginario?. Yo no, desde luego. Por mi que siga abrazado a él todo el tiempo que quiera. ¿Acaso tiene algún efecto secundario?. Ninguno, desde luego. Como la homeopatía.
. ¿Acaso hace algún mal?. Ninguno, siempre que se sepa diferenciar un osito de peluche de un antipirético, y no se tome algo por lo que no es, hasta el punto de dejar de administrar medicamentos pensando que los podemos sustituir por un trozo de tela.
Pero si al niño imaginario le funciona, puede que le funcione a otros niños, ¿por qué no probar?. Aparte del peligro anterior (“olvidar” la medicina real), sólo hay otro más: que te vendan ositos de peluche (azucarillos) a precio de medicina. Solventadas esas dos pegas (casi nada), no hay ningún problema en dar un osito de peluche a un niño con fiebre. Desde luego, no le va a hacer ningún mal.
Bueno, sí. Yo tengo una pega más. A mi hija nunca le han hecho ninguna gracia los peluches, y al único que últimamente le hace un poco de caso no es un osito. Es un pingüino.
Dificilmente le va a bajar la fiebre un osito de peluche.
Así que sigue con tu osito de peluche (homeopatía), pero no digas que es bueno para tal síntoma o que cura tal o cual enfermedad. Porque es mentira. Aunque a tí te funcione.
Actualización 2009/08/29
Urgencias homeopáticas (visto en escolar.net )


11 Comentarios
He buscado en las magnitudes físicas y no me sale nada por "potencia 200". Tampoco por "energía vital", por cierto.
¿Qué principio activo tienen esos medicamentos y en qué cantidad (en alguna magnitud como miligramos o partes por millón)?. Si tienen algún principio activo en cierta cantidad medible, no es un medicamento homeopático, aunque los comerciantes vendedores de pastillas lo llamen así; y si es un medicamento basado en la homeopatía, no tiene principio activo medible y es *inocuo*.
Comprate un libro de química en dónde expliquen el número de Avogadro antes de llamar a los demás necios.
A la vista está que no son inocuos...
Argumentum ad populum
En este caso, falacia doble: “…se afirma una premisa que se desconoce y encima se le da autoridad a esa dudosa opinión mayoritaria.”
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