El problema de la religión
No veo solución
para el problema de la religión
¿La religión un problema?. ¿Sin solución?.
La creencia en una/s divinidad/es conlleva el establecimiento de una religión que implica a todo el mundo. Cuando Dios existe, existe para todos. Por definición. De ahí a “inmiscuirse” en la vida social y política sólo hay un paso. La tendencia natural de la religión sería la teocracia. ¿Cómo puede ser, si no, de otra manera?. Sólo con unas enormes dosis de hipocresía y/o de disonancia cognitiva se puede mantener la creencia en un dios (con su religión y sistema moral parejo) y no pretender que estos regulen la vida toda.
Y por otro lado… el mero hecho de admitir la posibilidad de que alguien no crea en un dios supone relegar la existencia de dios a mera creencia, por lo que el intento de regulación política y social por parte de esa creencia es una imposición inadmisible.
¿Cómo conjugar la libertad religiosa de creer en un dios que dicta normas y leyes; y la libertad religiosa de no creer en un dios y no tener que verse sometido a la escala de valores y moralidad de los intérpretes de la palabra de ese dios?.
No veo solución. En un mundo coherente, o la religión, entendida como dogmas morales dictados por una divinidad, debería estar prohibida; o el mundo debería estar regido por una teocracia única y universal que dictaria el orden político y social. Hacia una de estas dos utopias se dirige el pensamiento de todo el mundo, según sean creyentes o no, aun cuando no sean conscientes de ello.
Mientras se mantienen las creencias en un ámbito privado o en un ámbito territorial, no hay mayor problema. En el ámbito privado la razón es sojuzgada, y allá cada cual con su disonancia cognitiva; y en el ámbito territorial los sojuzgados son los infieles, una minoría de la que no se preocupa nadie. Tampoco hay problemas en los temas en los que hay cierto consenso: nadie discute cuando se está de acuerdo, aunque el acuerdo se sustente en bases distintas. Esto último sirve a menudo para contemporizar y llegar a decir que, bueno, en ciertas luchas creyentes y ateos podremos estar en la misma trinchera.
El espacio público
Es por todo esto que el choque se presenta en cuanto se salta al ámbito público. Entonces se hace evidente la visión utópica de los creyentes, pretendiendo regular, a partir de sus creencias, la vida de los demás1. Se inmiscuyen en la educación, en la sanidad, critican leyes y comportamientos, etc. Con toda naturalidad, como si… ¿la Verdad estuviese de su parte?. Exacto. Como he dicho antes, ¿cómo podría ser de otra manera?.
Ante este panorama, en lugar de responder equitativamente impidiendo el participar en la vida pública a quien no es sino el correveidile de su amigo imaginario, en aras a un respeto y a una libertad religiosa que solamente se aplica al creyente, tenemos que aguantar estoicamente que pongan videos gore en las escuelas, tengan voto en el trato a todos los enfermos terminales (creyentes o no), pidan perdón ante delitos gravísimos en lugar de denunciarlos, apelen a la libertad de conciencia para desobedecer leyes …
En esta desigual batalla, en la que la esencia de una de las partes es ser sagrada, intocable, uno de los pocos recursos que nos queda, sin caer en olvidar un respeto que ni ofrecen ni merecen y que quizá por ello haya que conservar, ni en intentar razonar con quien mantiene la soberbia de tener en sus filas al Ser Supremo; el recurso que nos queda, digo, es el de la visibilidad. El recuperar el espacio público.
De ahí la importancia de la famosa (hace unos meses) campaña del bus ateo. O de la Out campaign iniciada por Richard Dawkins.
Dentro de la inmerecida tolerancia que les ofrecemos, es lo único que se puede hacer. Y aún así, no se si servirá de mucho. Y ese es el problema: convertirse en un intolerante como ellos, o resignarse.
Y, encima, cuando eres tolerante y eliges un mensaje muy suave y delicado (en palabras de Ariane Sherine, la promotora) para la campaña del “bus ateo”, te tachan de ridículo.
En España se ha anunciado una futura reforma de la Ley de Libertad Religiosa y de Conciencia. Ya veremos en qué acaba, pero mal empezamos cuando se sigue entendiendo la “libertad religiosa” como “libertad de profesar una religión”, cuando debería ser, más que nada, “libertad para dejar de sufrir la religión de los demás”.
Citas y lecturas
Ateo y tolerante
Hace unos meses, en plena campaña del “bus ateo”, se publicó una columna de opinión de Juan J. Gómez en el diario “Público” que parece ser que no está online, salvo en la versión en pdf del día 2009/01/13. La reproduzco aquí para facilitar su imprescindible lectura (es una pena que esté en la pág. 27 de un PDF perdido en la red):
Un nuevo método de fomento de la lectura.
Ser ateo y tolerante no tiene mérito. Para los creyentes sí que es duro. Uno no puede creer que Dios creó todo esto y lo de más allá y al mismo tiempo admitir que quizá esté equivocado, que lo mismo el otro tiene razón y Dios no existe, y que entonces el sentido que le ha dado a la vida propia y a la ajena y al Universo en general es sólo un punto de vista. Eso sería un doble mortal, por la voltereta ideológica amén del pecado. Los creyentes en esto no tienen otra, son intolerantes por imperativo espiritual.
Así no se conforman con creer ellos en lo que quieran y mandar al infierno a los ateos. Para poder creer en lo que creen necesitan imperiosamente convencer a los demás de que también creen. Y si no se dejan, al menos que disimulen, que silencien su ateísmo (como hacen ellos con sus propias dudas). A muchos católicos, por ejemplo, les molesta que se quiten los crucifijos de las aulas, lo toman como una ofensa porque no creen que a alguien le pueda molestar que haya un crucifijo en ese sitio, aunque a ellos les molestaría que se colgase en su lugar un símbolo de otra religión diferente.
Así que, ¡acabáramos! Alguien ha tenido ahora la ocurrencia de anunciar su ateísmo en un autobús y ellos lo ven, claro, como un atentado a la libertad religiosa, aunque cuando contraatacan proclamando sus convicciones en el mismo soporte no piensan que atenten contra nada. Cada uno puede creer libremente en lo que quiera, defienden, pero siempre que crea en lo correcto, se defienden.
Puestos a creer y a soñar, quizá ese replanteamiento tan literal del concepto de leer en el autobús fomente de algún modo la lectura. Por si ocurre ese milagro, cabe recomendar tres exitosos ensayos publicados en los últimos años: Tratado de ateología (Anagrama), de Michel Onfray; El espejismo de Dios (Espasa), de Richard Dawkins; y Dios no es bueno (Debate), de Christopher Hitchens.
El origen de la campaña del “bus ateo”
PROBABLEMENTE DIOS NO EXISTE. DEJA DE PREOCUPARTE Y DISFRUTA LA VIDA
En la versión en español, yo hubiese conservado el “tu vida“ original en lugar de sustituirlo por el genérico “la vida“.
THERE’S PROBABLY NO GOD. NOW STOP WORRYING AND ENJOY YOUR LIFE
En toda la polémica sobre el “bus ateo”, pocas veces se citaba el origen. Es importante leer la historia de la campaña y la motivación
…Sherine comprobó que, como no creyente, sería “condenada a permanecer separada para siempre de Dios y a sufrir eternamente tormento en el infierno”. Indignada por el hecho de que ciertos grupos religiosos pudiesen hacer difusión, en lugares públicos, de páginas web con contenidos religiosos en los que explícitamente se amenazaba a otros ciudadanos por sus convicciones personales …
Citas y frases
No es que yo sea ateo, simplemente es que dios no existe.
No vengas a rezar a mi escuela y yo no iré a pensar a tu iglesia.
JESÚS TE SALVA … de pensar por ti mismo.
Rezar es una forma de esquizofrenia políticamente correcta.
No confiaría en tu dios ni aunque existiese.
La gente que no quiere que se rían de sus creencias no debería tener creencias tan graciosas.
Hay UNA RAZÓN por la que los ateos no estrellamos aviones contra los edificios.
Todas las religiones aparecen simplemente por fraude, miedo, codicia, imaginación y poesía. – Edgar Allan Poe.
Dejando de mentir a los niños se acabaría la religión.
Es TU dios, son TUS reglas, TÚ arderás en el “infierno”.
Todos somos ateos en referencia a todos los Dioses en que la sociedad ha creido a lo largo de los tiempos, algunos de nosotros incluimos a un Dios mas. – Richard Dawkins
Cuando entiendas porque no crees en todos los demas Dioses, entenderas porque yo no creo en el tuyo. – Stephen Roberts
La religion esta en contra de los derechos y la libertad de la mujer. En todas las sociedades, las mujeres son oprimidas por la religion. – Taslima Nasrim
No puedes convencer a un creyente de nada: sus creencias no estan basadas en evidencias sino en credos profundamente enclavados en sus mentes. – Carl Sagan
La palabra Dios para mí no es más que la expresión y el producto de la debilidad humana; la Biblia es una colección honorable, pero primitiva, de leyendas bastante infantiles. – Einstein
Era, por supuesto, una mentira lo que leiste sobre mis convicciones religiosas, una mentira que ha sido sistematicamente repetida. No creo en un Dios personal y nunca lo he negado, por el contrario lo he expresado sistematicamente. Si hay algo en mi que puede ser llamado religioso es entonces la admiracion sin limites a la estructura del mundo hasta donde la ciencia ha podido revelarnos por el momento. – Einstein
1 Muchas veces el sistema de valores en el que dicen creer lo pretenden aplicar a los demás, no a ellos mismos. No pretendo tratar aquí esa profunda hipocresía y deshonestidad.



3 Comentarios
Se te ha olvidado el aborto, el matrimonio de gays y la masturbación de burros.
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