La idea detrás de Verte es construir relaciones desintermediadas entre productores y consumidores. Como resultado, no sólo tenemos mayor conocimiento sobre lo que compramos, sino accedemos a mejores productos y a mejores precios a través de la compra en grupo.
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consumo
Esta web é para facilitar o intercambio e a cesión de servizos, recursos e cousas, como parte da iniciativa de Vigotroca.
“Diría que el impacto más pernicioso del mercado de consumidores es la promesa de que, en alguna tienda, espera la cura para todos los males que cada uno de nosotros pueda padecer. Los efectos de esta promesa son de tres tipos. El primero la descapacitación social, la negligencia en el aprendizaje de la destreza para discutir y negociar con otros las formas de salir de los aprietos que se puedan presentar. El segundo es la conclusión de que lidiar con los problemas de la vida es una cuestión solitaria, como el consumo, y que llevarla a cabo en cooperación con otros no mejora significativamente su efectividad. El tercer efecto consiste, en sustituir la curación de la enfermedad por la lucha contra los síntomas. Cuanto más hábil y capaz es el consumidor, más inepto es el ciudadano”
Vida de un taladro
Valga como ejemplo de consumo desperdiciado la herramienta más común en todas las casas de Estados Unidos y probablemente de Europa. Según Alex Steffen, fundador de Worldchanging.com, cada taladro tiene un uso medio de entre 6 y 20 minutos a lo largo de su vida, porque cada vez que lo usamos lo mantenemos encendido apenas unos segundos. Sin embargo, en los programas de barrio que se están poniendo de moda en la costa oeste con el nombre de Tool Sharing Libraries (bibliotecas para compartir herramientas) o ToolBank (banco de herramientas), cada taladro tiene un uso medio de mil horas.
No hace falta ninguna inversión, solo reunirse con los vecinos, poner en común las herramientas de cada uno y establecer las reglas de uso y reparación. Si alguien cede el trastero o parte del garaje, mejor. Otras veces el Ayuntamiento, la escuela pública o incluso la biblioteca proporcionan el espacio. La mayor inversión resulta ser psicológica, porque hay que ceder nuestra cuota de individualismo, negociar con los demás y aceptar que no todos tratarán las herramientas como lo haríamos nosotros. Todo un ejercicio mental de convivencia, que no viene mal.
Reino Unido es de estos últimos. Su regulación, que no hacía excepciones a la hora de prohibir fumar en lugares públicos, se ha visto compensada con un aumento de las solicitudes de licencias por parte de bares y pubs para abrir, vender alcohol o ampliar su horario.
